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Blancpain Ladybird Ultraplate 60º aniversario Falso

Si el lanzamiento de relojes mecánicos me parece un elogio al buen gusto de la mujer moderna y a su interés por la Alta Relojería y la micro-mecánica, implementar una función inservible, me parece un menosprecio ya que lo único que podemos deducir es que se piensa que su propietaria adquiere este reloj como simple adorno y que no utilizará su función cronográfica porque no le interesa.Es una lástima que una firma del prestigio de Blancpain, realice un reloj con tanto atractivo estético y al mismo tiempo reduzca su funcionalidad de forma incomprensible. Lograr un diseño atractivo es relativamente fácil en cualquier sector. Desarrollar una pieza altamente funcional también lo es. En aunar ambas cosas es donde reside la dificultad y el mérito que se le debe exigir a cualquier guardatiempo que se encuadre dentro de lo que denominamos Alta Relojería.A falta de menos de dos meses para la celebración de San Valentín, algunas firmas relojeras van lanzando modelos destinados a ser objeto de regalo el día de los enamorados. Esta tradición anglosajona dedicada al amor, comporta que estas ediciones sean especialmente diseñadas para la mujer.Entre ellas, fiel a su tradición de presentar ediciones limitadas dedicadas al día de los enamorados, Blancpain nos presenta el Blancpain Women San Valentín 2013.Blancpain destaca por ser una marca que cuida especialmente su público femenino, con una colección creada en el 2006 enteramente dedicada a ellas, la colección “Women”. Su principal característica es que todos los modelos son calibres mecánicos de carga automática, alejándose de otras firmas que implementan movimientos de cuarzo en sus relojes femeninos. De hecho, es uno de sus eslóganes de la firma perteneciente al Grupo Swatch: “Desde 1735, nunca ha habido un reloj Blancpain de cuarzo y nunca lo habrá”.
Esta triple asociación se presenta en una caja de 45 mm de oro rojo, en cuya esfera se dispone una corona perimetral en esmalte “grand feu” con cifras romanas horarias y una escala de 30 minutos, dejando gran parte del mecanismo al descubierto.Dominado por el carrusel a las 6 horas, la aguja de minutos del cronógrafo se sitúa en posición central, claramante visible por su tercio final en color rojo, acompañando a las agujas de horas, minutos y segundos.El fondo de zafiro nos deja admirar la belleza de este calibre. Los puentes y masa oscilante de oro y decorados con motivos geométricos, quedan enmarcados por el timbre catedral y los dos martillos; es un verdadero placer ver en acción la repetición de minutos.Presentado hace unas semanas en este artículo, representa la segunda novedad de Blancpain 4795 Réplica dedicada la mujer. Aunando las complicaciones de gran fecha y cronógrafo, el movimiento automático 26F8G es el encargado de dar vida a este guardatiempos.Dentro de la esfera nacarada, una doble ola de diamantes separa el tercio superior del resto de indicaciones. En él, descentrado bajo las 12 horas, encontramos el disco de horas y minutos indicadas en números romanos. En los dos tercios inferiores implementa las indicaciones cronográficas de horas y minutos, a las 9 y 3 horas respectivamente, junto al segundero central y la doble ventanilla de la gran fecha a las 6 horas.La caja de oro rojo de 38,60 mm, presenta un bisel engastado en 40 diamantes. Su fondo de zafiro permite apreciar el fino acabado del calibre y la bella masa oscilante en forma de pétalos.
La visita al stand de Blancpain 7002 For Sale Réplica era uno de los puntos fuertes de Baselworld. ¿El motivo?, la celebración del 60 aniversario del lanzamiento de uno de los relojes más icónicos en la historia de la relojería, el Fifty Fathoms. Y como cabe esperar en este tipo de aniversarios, se nos presentó una versión verdaderamente especial: el Fifty Fathoms Bathyscaphe. Junto a él, dos maravillosos guardatiempos completaron, si no presidieron, la presentación casi particular que nos realizó la firma de Le Brassus: el Tourbillon Carrousel y el Carrousel Répétitions Minutes Chronographe Flyback. Conjuntamente a ellos, también pudimos probar el femenino Chronographe Grande Date ya presentado anticipadamente hace unas semanas.Después de ciertas dudas surgidas al observarlo a través de las vitrinas, éstas se desvanecieron al tenerlo entre nuestras manos. La primera impresión es que nos encontramos ante un Fifty Fathoms alejado del diseño de los modelos más recientes de la colección, retomando las líneas de las primeras ediciones. Una de sus principales características radican en sus dimensiones, con una caja de acero más pequeña y delgada, al igual que el bisel cerámico más estrecho y plano.La esfera de diseño ciertamente minimalista, alberga las agujas de formas rectangulares y la ventana de fecha a las 4:30. Índices aplicados circulares de oro blanco ocupan las posiciones horarias. Lástima que el reflejo de la luz en esas pequeñas superficies, bajo ciertas condiciones crea reflejos que pueden llegar a ser molestos.
La colección L-evolution conmemora los fuertes vínculos entre Blancpain y el deporte automovilístico, y refleja las facetas más dinámicas y vanguardistas de Blancpain, a través de piezas que se caracterizan por sus movimientos innovadores, en los que se unen tecnología punta y respeto al arte relojero. La construcción modular de las cajas L-evolution ha sido estudiada especialmente para ofrecer una flexibilidad excepcional a través de la elección y la combinación de los materiales y acabados, que además de ser un guiño al universo del automóvil, satisface las estrictas exigencias de Blancpain en materia de fabricación de sus relojes.La última creación de la Colección L-Evolution, está dotada de un cronógrafo flyback ratrapante y un gran fechador. Utilizando materiales de fibra de carbono y tecnología de punta, este reloj refleja el compromiso de Blancpain en el universo GT. Con un enfoque tan extremo, Blancpain sólo podía emplear el carbono genuino para desarrollar un reloj como éste. Sus propiedades, ligereza, robustez y estética ofrecen, indudablemente, múltiples posibilidades de desarrollo. Este material high-tech ha sido empleado para realizar ciertos componentes del reloj. El bisel y la esfera – proezas técnicas y reflejo de la fuerza de innovación de Blancpain –, son de fibra de carbono. Para afirmar su lado deportivo, la visualización de la fecha grande adopta una fuente digital, toques de rojo que destacan sobre el fondo negro, el pulsador a la altura de las 8h recuerda la forma de una tapa del tanque de combustible y el contador a las 9h presenta forma de escudo.
Este modelo de tres agujas, cuya trotadora adopta el logo de la manufactura de Le Brassus en su contrapeso, está equipado con el famoso calibre mecánico 1150, un movimiento ultra-plano de carga automática que ofrece las indicaciones de horas, minutos , segundos y fecha. Sus principales características residen en sus 100 horas (más de 4 días) de reserva de marcha, y presentar un escaso grosor de 3’25 mm, o sea, sólo 0’9 mm mayor que el calibre 1208P que implementa el Piaget Altiplano Automatic, considerado el reloj de carga automática más delgado del mundo. Las medidas realmente escasas del calibre dan mucho más valor a la impresionante reserva de marcha.Un cristal de zafiro cubre la trasera, ofreciéndonos una visión inmejorable de este calibre y sus acabados meticulosamente realizados a mano. Entre ellos sobresale la decoración de su masa oscilante con cuatro corazones rojos en tamaño creciente, a semejanza de la esfera y la carrura.n edición limitada a 99 ejemplares, el Blancpain Women Saint-San Valentin 2013 está equipado con un brazalete de piel de avestruz en color blanco y sin costuras cuyo forro de azavel disimula unos corazones que rematan el carácter romántico de la pieza. En un último toque final, este guardatiempos femenino se nos ofrece en un elegante estuche de madera blanca con corazones blancos incrustados haciendo juego con el diseño de la esfera.Nuestras felicitaciones a Blancpain por su esfuerzo en ofrecer modelos destinados al público femenino que, además de dar la máxima importancia al diseño, implementen calibres mecánicos y complicaciones poco habituales en estas colecciones.
El calibre sigue siendo el mismo que anima algunos modelos de la actual colección, el calibre automático 1315, que junto a unas fabulosas 120 horas de reserva de marcha, implementa una espiral de silicio amagnética. Este movimiento es visible desde la trasera de zafiro.Puestos a escoger, mis preferencias se decantarían por la caja de acero con correa de lona negra, más cómoda que la NATO.También está disponible la versión femenina con un diámetro de 38 mm y de color blanco impoluto, aunque, por cuestiones obvias de tamaño, implementa el calibre 1150 de 26,50 mm de diámetro que Blancpain utilizada en su colección Women con los modelos Ultraplate.Este guardatiempos es todo un acierto por parte de Blancpain. Mucho más comedido que los modelos más actuales, cómodo y polivalente, se ofrece como una opción muy apetecible en el duro y competitivo mercado de los “divers”. Le auguramos un éxito asegurado, ya sea atrayendo a nuevos compradores de la marca, como a aquellos que ya posean un Fifty Fathoms gracias a un diseño muy diferencial dentro de la colección.La primera de las dos bellezas presentadas es el Tourbillon Carrousel, un guardatiempos que aúna ambas complicaciones, dos formas distintas de salvar los efectos nocivos que la gravedad terrestre ejerce sobre el funcionamiento de los relojes. Mientras a las 12 horas encontramos el tourbillon, a las 6 horas, en su lado opuesto, se sitúa el carrusel. A modo de resumen, un diferencial que une ambas jaulas transmite el promedio de marcha de los dos reguladores a la visualización de las horas. La visión de la rotación ambos mecanismos es embriagadora e hipnótica.
Para consolidar su posición, a finales de siglo Jules-Emile y su hijo Frédéric-Emile impulsaron la construcción de una nueva fábrica en la riba del río Suze, dotada de un generador hidráulico que proveía de energía a los talleres y a sus máquinas. Así, con la llegada del nuevo siglo Blancpain estaba preparada para asumir los retos de una manufactura moderna. Poco antes de la Primera Guerra Mundial, la marca incorporó a su producción el reloj de pulsera, que había de marcar el futuro de la relojería, y en 1931 lanzó el primero de sus modelos icónicos, el reloj automático Rolls, fabricado bajo licencia para Léon Hatot, un célebre joyero e inventor francés de la Rue Royale de París, y dotado de un revolucionario mecanismo rectangular que se deslizaba 3 mm por el interior de la caja para cargarse. En 1926, sin embargo, la firma ya había participado en un importante episodio de la historia relojera al fabricar por encargo el primer reloj automático de pulsera, patentado por el relojero de la Isla de Man John Harwood.Pero en 1932 Frédéric-Emile Blancpain moría inesperadamente, y su hija Berthe-Nellie no se sintió en condiciones de hacerse cargo de la empresa, por lo que pidió a la asistenta de mayor confianza de Frédéric-Emile, Betty Fietcher, que se hiciera cargo de la empresa, que también incorporó a André Léal como socio. De este modo se rompía una saga familiar de más de siete generaciones en Blancpain al frente de la empresa. Ello propició que los nuevos propietarios se vieran legalmente obligados a cambiar el nombre de la misma, que pasó a denominarse “Rayville Ltd. Successors to Blancpain” (siendo “Rayville” un anagrama fonético de “Villeret”).

Sin lugar a dudas, si hablásemos de los relojes femeninos más icónicos de la historia, el Ladybird de Blancpain ocuparía un lugar destacado en ese ranquing. Lanzado en 1956 justo tres años después de la aparición del Fifty Fathoms, el guardatiempo más emblemático en la historia Blancpain, el Ladybird fue equipado con el movimiento redondo más pequeño de la época. Ahora, para celebrar su 60 aniversario, la firma de Le Brassus nos avanza esta edición limitada de 60 ejemplares, que sigue brillando con la habitual e impecable elegancia destinada a la mujer.

Blancpain Ladybird Ultraplate 60º aniversario 2

Para esta ocasión, la Manufactura ha imaginado varias versiones de este emblemático reloj. Hace escasas semanas, ya os adelantamos la edición dedicada a los enamorados, el Ladybird Ultraplate San Valentín. La edición dedicada a su aniversario mantiene el bisel engastado con 32 diamantes del romántico San Valentin, pero recurre a una trabajada esfera realizada en nácar que destaca por sus múltiples y delicados contrastes luminosos, acompañada con ocho diamante engastados en las posiciones no cardinales, y dos manecillas caladas en forma de gota.
La caja de oro blanco mide 21,50 mm de diámetro y un reducido grosor de 8,23 mm, que lo hace acreedor del apelativo de ultra-plano. Con el fin de obtener un conjunto de aspecto elegante y delicado, el brazalete está confeccionado en piel del aligátor de Louisiana, que adopta esta vez un llamativo color púrpura con destellos dorados.

Blancpain Ladybird Ultraplate 60º aniversario 1

En el corazón de este nuevo modelo late el calibre  6150, un movimiento mecánico de remonte automático de 15,70 mm de diámetro y 3,90 mm de grosor, uno de los más pequeños del mundo. Con una reserva de marcha de 40 horas, tiene la virtud de que va equipado con una espiral de silicio que lo protege de los efectos adversos del magnetismo. Este mecanismo se puede admirar a través del cristal de zafiro que cierra su trasera.

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