En esta segunda parte del artículo sobre el legendario Nautilus de Patek Philippe trataremos su evolución desde el primer 3700/1A de 1976 hasta nuestros días. Omitiré entrar en detalle sobre los modelos de oro, ya que tal y como comenté en la primera parte, una de las características especiales de este Patek Philippe “deportivo” era y es el estar realizado en acero.

Esta evolución no ha sido ni mucho menos lineal, incluso podríamos decir que en algunos momentos ha sido desconcertante. Analizando los modelos que suceden o conviven con el primer “Jumbo” (apelativo cariñoso que hace referencia a su tamaño inhabitual para la época), se desprende que el grado de confianza o interés de Patek Philippe en su revolucionario modelo sufre altibajos un tanto erráticos, hasta llegar a la consolidación definitiva que se ha producido en años recientes.

 

Fechas clave en la evolución del Nautilus

1976 – Presentación del primer Nautilus, apodado Jumbo (ref. 3700/1A)           Cese de producción en 1990.1981 – Lanzamiento del modelo mediano (ref. 3800/1A )           Cese de producción en 2006.1981 – Lanzamiento del modelo femenino. (ref. 4700/1A)           Cese de producción en 2006.1998 – Relanzamiento del Jumbo. Modelo con indicador de reserva de marcha IZR (ref. 3710/1A)           Cese de producción en 2006.2004 – Lanzamiento del modelo Jumbo en oro blanco (ref. 3711/1A)           Cese de producción en 2006.2005 – Lanzamiento del primer Nautilus con caja grande y tres complicaciones (ref. 3712/1A)           Cese de producción en 2006.

2006 – Lanzamiento de la una nueva colección totalmente rediseñada.

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El Nautilus “Jumbo” originó reacciones contrapuestas desde su creación. Había clientes habituales de Patek Philippe que lo rechazaban por su transgresión a los modelos habituales de la firma ginebrina. Otros se entusiasmaban por su modernidad. Lo que parece claro es que el interés general fue creciente, lo que llevo a Patek, en 1981, a lanzar dos modelos derivados del primer 3700/1A: el 3800/1A y el 4700/1A.

La diferencia de ambos modelos con el “Jumbo” original era su tamaño, que en ambos se veía reducido. Un hecho un tanto atípico, ya que precisamente el tamaño era uno de los grandes atractivos para muchos clientes. Parece que Patek Philippe quiso contentar a todo el mundo, desde los defensores del concepto inicial en todos sus aspectos, hasta incluso la clientela femenina, pasando por quien se sentía atraído por un reloj de lujo realizado en acero pero intimidado por su tamaño.

Nautilus 3710/1A

A este último grupo se destino el 3800/1A, que mantenía todas las características del 3700/1A, pero que decrecía en su tamaño hasta los 37,5 mm de diámetro. Simultáneamente se lanzó la referencia 4700, de tan solo 29 mm, equipado con un movimiento de cuarzo y destinado al público femenino. El Jumbo convivió en el mercado con sus hermanos menores hasta 1990, año en el que de forma un tanto inexplicable cesó su producción.

En 1998 parece que Patek Philippe recobra la confianza en el modelo original, o bien el mercado se lo demanda, y relanza de nuevo el Jumbo. Además introduce un nuevo modelo, también de tamaño “Jumbo”, pero con complicaciones adicionales. Si hasta ahora todos los Nautilus se limitaban a las funciones básicas de horas, minutos, segundos y fechador, el nuevo modelo de referencia 3710/1A le añade un indicador de reserva de marcha pero omite el segundero.

Además, el 3710/1A también omite los índices rectangulares de las horas y los substituye por números romanos. Una decisión que a mi parecer y a la de muchos incondicionales de Patek les parece una incongruencia. No se trata tan solo de un cambio estético poco acorde con un reloj deportivo, sino que la rápida legibilidad que ofrecían los índices del 3700/1A se va al traste.

En 2005, el Nautilus da uno de los pasos más significativos en su futura evolución con el 3712/1A. Este nuevo reloj parece tomar todos los elementos positivos y característicos del primer Nautilus y los lleva más allá. Se trata de un modelo con caja de tamaño original pero cuyas funciones le permiten ostentar el calificativo de “complicado”, algo inherente a Patek Philippe desde su fundación. Así, a las funciones habituales del “Jumbo” se les añade una indicación de reserva de marcha, un fechador por aguja y una indicación de fases lunares.

Nautilus 3712/1A

Evidentemente, todas estas funciones requieren un calibre distinto del 315SC y se recurre al idolatrado calibre 240 PS IRM C LU. La característica más importante de este mecanismo es que utiliza un pequeño rotor descentrado para cargar su automatismo. Al estar dicho rotor a la misma altura que los distintos puentes, le permite añadir complicaciones adicionales  manteniendo el mismo grosor.

En este nuevo 3712/1A, los segundos ya no son centrales y pasan a indicarse mediante un pequeño segundero ubicado entre las 4 y las 5 horas. Afortunadamente se retoman los índices horarios originales, aunque al igual que las agujas, aumentan su tamaño, especialmente su grosor. Pero lo más rompedor de este nuevo modelo es que desecha la famosa caja en dos partes para recurrir a una nueva y convencional de tres piezas con fondo roscado. Ello le permite montar en dicho fondo un cristal de zafiro que permite contemplar el mecanismo.

Solo un año más tarde descubriríamos que estas modificaciones en la esfera y en la caja del 3712 probablemente eran un test de mercado antes de lanzar la primera evolución general y trascendente en la historia del Nautilus. Esta mini-revolución llegaría en el año 2006.

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2006 – El nuevo Nautilus

Conmemorando el 30 aniversario del Nautilus, Patek Philippe decide actualizar la colección en su totalidad. Así, todos los modelos que hemos  descrito con anterioridad desaparecen del catálogo y son sustituidos simultáneamente por nuevos Nautilus. Se mantienen todas su referencias, pero la primera cifra pasa del 3 al cinco. Así nacen el 5700/1A, 5800/1A y 5712/1A. Este último es el sustituto del anteriormente mencionado 3712/1A, que por tanto solo sobrevive 1 año en el mercado. Ello reafirma la teoría de que fue un modelo lanzado con la clara finalidad de analizar la reacción del mercado ante cambios significativos con respecto al modelo original de 1976. Por otra parte, como es habitual en Patek Philippe, la corta vida y por tanto escasa producción del 3712 hacen que su valor en el mercado se triplique de forma instantánea.

despiece del nuevo Nautilus

Partiendo de la base del 3712, todos los nuevos modelos sustituyen la caja monocasco por una realizada en tres partes, lo que permite exhibir sus mecanismos. La principal función de la caja original, que era obtener una gran hermeticidad, se mantiene ya que la evolución en los materiales de las juntas así lo permite. Así, desde el año 2006 hasta hoy en día, los Nautilus cuentan con un fondo transparente al tiempo que mantienen su hermeticidad de 12 bares.

Patek Philippe conserva el mismo sistema de cierre por bisagras para la sujeción del bisel. No obstante, dichas bisagras ya no son rectilíneas como antes, sino ligeramente convexas siguiendo la curva del bisel. Un detalle que tiene como consecuencia que la anchura objetiva del nuevo Nautilus aumente en 1 mm con respecto al original, aunque medido en sentido vertical su diámetro sigue siendo el mismo.

El modelo de tamaño mediano, el 5800/1A, es objeto de los mismos perfeccionamientos en materia de diseño, pero sigue ostentando la construcción clásica de dos piezas con fondo/carrura monocasco y bisel.

Nautilus 5711/1A

La estrella de la nueva colección es el sobrio y purista 5711/1A, descendiente directo del 3700 original. Al igual que este, proporciona unas funciones prácticas y “simples”: horas, minutos, segundero central y calendario por ventanilla situado a las 3 horas. Como hemos comentado en la primera parte de este artículo, inicialmente se equipó al 3700 con el calibre automático 315 SC para posteriormente ser reemplazado por el 324 SC, que es el que utiliza en la actualidad.

El 3712/1A del 2005 también se encarna en un descendiente, denominado ahora 5712/1A. En este caso, el calibre no cambia y sigue siendo el mismo 240 PS IRM C LU, con su célebre mini-rotor descentrado, lo que le permite mantener un mínimo grosor, más aun si tenemos en cuenta las tres complicaciones que alberga.

Si bien todos estos cambios en la colección pueden considerarse casi una revolución en términos Patek Philippe, la guinda del pastel y la clara muestra de la confianza de Patek en el concepto Nautilus, la constituye la adición de un nuevo modelo con una función inédita en esta colección: el cronógrafo de referencia 5980/1A.

Nautilus 5980/1A

Un año antes, en el 2005, Patek Philippe había lanzado su calibre de cronógrafo automático de manufactura, el CH 28-520 IRM QA 24H. Este mismo calibre en su variante 28-250 C es el que se instala en el nuevo Nautilus Chronographe. Este calibre cuenta con una sofisticada arquitectura de rueda de pilares y embrague vertical, pero además aporta la función  flyback, la cual permite realizar dos mediciones consecutivas sin prácticamente perder un instante. Otra de las innovaciones de este moderno movimiento de cronógrafo es la de recurrir a un innovador sistema de monocontador para indicar el las horas y los minutos medidos por el cronógrafo.

Este movimiento va dotado de un mecanismo de cronógrafo inédito, que prescinde del sistema tradicional de tres ruedas dentadas y acciona la puesta en marcha y parada del cronógrafo por medio de un embrague de discos vertical. Dado que este sistema funciona prácticamente sin rozamiento, y por lo tanto con el mínimo consumo de energía, se puede utilizar de forma continua la aguja trotadora del cronógrafo como segundero habitual.Con sus 44 mm de ancho (contando las orejas), el cronógrafo es hasta el momento el Nautilus de mayor tamaño de la colección. Con este 5980/1A, ya nadie podrá criticar la falta de la función más deportiva en el más deportivo de los Patek Philippe.

 

Los cambios en la colección Nautilus 2006

  • Caja de nueva construcción (en tres partes en lugar de dos), con fondo y corona atornillado
  • Bisagras redondeadas convexas
  • Fondo de cristal de zafiro para todos los modelos de la colección
  • Corona más grande para todos los modelos
  • Agujas más largas y gruesas para todos los modelos
  • Indices de las horas más gruesos del 5711 con respecto del Jumbo original
  • Forma actualizada de los índices para cada posición, en función del trazado del bisel octogonal
  • Pequeños cambios en las proporciones del brazalete
  • Cajas ligeramente más grandes:
    Tamaño mediano (ref. 5800): pasa de 37.5 mm a 38.4mm
    Tamaño Jumbo (ref. 5711): pasa de 42 mm a 43 mm
    Tamaño del Cronógrafo (ref. 5980): 44 mm
  • Cajas ligeramente más gruesas:
    Tamaño mediano (ref. 5800): pasa de 7.60mm a 7.85mm
    Tamaño Jumbo (ref. 5711): pasa de 7.60mm a 8.30mm
    Fases de Luna: pasa de 8.37mm (ref. 3712) a 8.52mm (ref 5712)
  • Nueva complicación: Nautilus cronógrafo flyback automático (ref. 5980/1A)

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Nautilus 5980/1A esfera negra

En estos últimos cinco años se han lanzado al mercado nuevos Nautilus, realizados en distintas variantes de oro blanco, rosa y amarillo, todos ellos con correa de aligator. Pero los modelos Nautilus en acero presentados en el 2006 se mantienen inalterados hoy en día. También se lanzó en el 2009 una completa y nueva colección femenina. Pero como ya he comentado, este tipo de Nautilus no son el objeto de este artículo y posiblemente les dediquemos uno específico en un futuro.

Desde el año 2006, el único cambio menor aunque significativo en los modelos de acero, ha sido la adición en 2010 de una variante del cronógrafo 5980/1A con esfera de color negro. Un detalle menor pero trascendente, es que el fondo del fechador de esta nueva esfera es también negro y cuenta con un fino ribete blanco. Así, se trata del primer Nautilus desde su creación cuyo fechador no es blanco. Afortunadamente esta nueva versión convive con la clásica y camaleónica esfera azul, la cual ha sido desde un inicio uno de los signos identitarios del Nautilus. Quizás se trate de un nuevo test de mercado, tal como hizo Patek Philippe con el 3712/1A. El tiempo lo dirá.

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Solo para connoisseurs

La producción del Nautilus, en cualquiera de sus variantes, siempre ha sido extremadamente reducida. El promedio actual de Nautilus que llegan a cada uno de sus distribuidores oficiales no llega a las tres piezas anuales. En una de mis visitas a la manufactura Patek Philippe pregunté sobre la intención o posibilidad de aumentar la producción anual de relojes. La respuesta no pudo ser más atípica ni sincera: “Si por nosotros fuera doblaríamos de inmediato la producción. Si no lo hacemos es porque no contamos con el suficiente personal cualificado para que la calidad final del producto no se vea afectada”.

La muy especial genética del Nautilus dentro de la filosofía de Patek Philippe, junto con su escasa disponibilidad, hacen que se al reloj más deseado por los amantes de la Alta relojería. Las listas de espera se cuentan por años, e incluso así, solo los clientes más importantes y habituales son incluidos en ellas. Ello ha originado un curioso fenómeno de demanda insatisfecha y, porque no decirlo, de especulación. El coleccionista de Patek Philippe ya sabe y asume, que aun y en el difícil supuesto de que la marca “admita” venderle una repetición de minutos, deberá esperar en una lista un mínimo de 3 años. Pero una espera similar para un “simple” reloj de acero, ya es más difícil de asumir, especialmente para los nuevos aspirantes, habituados a la disponibilidad inmediata de las piezas que han adquirido. Si su ansiedad no permite tales esperas o inseguridades, la única solución es acudir al mercado paralelo y pagar un enorme sobreprecio sobre el recomendado de tarifa.

El gran público anhela poder presumir algún día de un Rolex en su muñeca, un símbolo de lujo y exclusividad, aunque paradójicamente su producción anual ronda el millón de ejemplares. Un gran volumen de clientes se decantan por los modernos y gigantescos relojes deportivos que inundan los catálogos de casi todas las marcas. Pero el coleccionista, el auténtico aficionado a la Alta Relojería, en suma, el “connoisseur”, cuando se refiere a un reloj deportivo solo tiene un anhelo, y este se llama Nautilus. Solo él y un reducido número de personas conocen lo que representa y lo que hay detrás del discreto reloj que luce en su muñeca, y así lo prefiere.

PARTE 1 – Patek Philippe Nautilus: hijo pródigo de los años 70, objeto de culto del siglo XXI